De paseo por el parque.
Publicado por Una inconformista en 15 Marzo, 2008
El Paseo del Parque de Málaga ha sido, durante más de un siglo, el pulmón de la ciudad. Es bien conocido por los malagueños que el parque que conecta la Alameda Principal con la plaza del general Torrijos ha relucido, sobretodo, por la cantidad de especies botánicas que descansan allí de un modo ya histórico, pues muchas de sus especies son, no del siglo pasado, sino del anterior. De hecho, muchas de sus especies eran únicas en Europa, ya que fueron traídas de otras partes del mundo, especialmente de las Islas Canarias. 
Ya hacía un tiempo que el Parque necesitaba un arreglo, bien cierto es. Pero quizás no el arreglo que le han dado… o mejor dicho, la holocausto que han hecho…
Durante unos años, el Parque ha sido lugar de atracos y delincuencia generalizada por la oscuridad que en las horas nocturnas acontecía, y la soledad de sus tardes con frondosas copas. Es esa una de las razones por las que el Ayuntamiento decidió darle un cambio. Hasta ahí todo bien. Pero en vez de poner más seguridad, arreglar los adoquines y promocionar los actos culturales dentro del paseo (vamos, son medidas que yo opto por opinar, pero seguro que hay más e infinitamente mejores), decidieron darle un toque de despeje de las calles y un nuevo mobiliario. ¿Y cómo decidieron despejar la frondosidad del parque? Talando árboles y llevándose muchas de las especies más importantes al Jardín Botánico de la Concepción. Ahora nos hemos quedado con una de las apuestas más idílicas del turismo, como son las plantas emblemáticas del lugar. Eso sí, tenemos más palmeras. Ah, y también tenemos nuevos adoquines que ya desde el primer día estaban sueltos. Ahora, por cierto, hay alguno roto por ahí.
También seguimos derrochando agua, manteniendo el riego por aspersión y no por goteo, y ensuciando la calle con el agua que derrochamos y la tierra con la que la mezclamos. Obviamente, las “bolitas” que caen de las palmeras ensucian más el suelo y crean una capa deslizante para las mejores de las caídas (sobretodo las caídas de nuestros mayores). Y sí, el Eduardo Ocón tiene mejor aspecto y lo han acondicionado en teoría para su buen uso, ¿pero acaso hacen conciertos bien anunciados? ¿Qué hay de los ciclos de música étnica, jazz ola Orquesta de Málaga? Haberlos haylos, ¿pero se promocionan? ¿Se difunden como deberían? Ahí lo dejo…
Y así seguimos en esta ciudad, con otro de los golpes de pecho de sus autorías convertidas en plenas blasfemias cívicas.

