Tibet: ¿Por qué ahora y no antes?
Publicado por Una inconformista en 8 Abril, 2008
Gracias al revuelo mediático que en estos días se está dando alrededor del preludio a los Juegos Olímpicos en China, una frase resuena de norte a sur y de este a oeste, vitoreada por todos: Free Tibet. Analizaremos primero el problema con datos numéricos y económicos. Más tarde intentaremos comprender el por qué ahora está tan de moda este movimiento, y por qué no había tanta protesta en meses atrás.

En primer lugar, ¿qué es Tibet? Con datos demográficos y de definición, la Región Autónoma del Tibet es, como bien dice su nombre, una región autónoma de China, situada al sudoeste del país. Independiente hasta el siglo X, y con numerosos momentos históricos de ocupación y liberación hasta llegar al siglo XX, fue tras la Segunda Guerra Mundial cuando China culminó con su apropiación hegemónica. Obviamente, esto son pinceladas sin detalles para concluir con que, desde que en 1950 el ejército chino invadiera Tibet, la situación tibetana respecto a este país sigue siendo de dependencia.
Según los datos dados por el gobierno chino, la situación del Tibet antes de la ocupación era precaria y atrasada, y es gracias a China con quien la economía tibetana ha abierto los ojos. Las reformas agrarias de finales de los años 70, la apertura comercial y la creación de industria han dado un crecimiento económico considerable, siempre hablando desde el punto de vista de los datos que China aporta. En 1994, el Partido Comunista de China habló de un aumento del 10% del PNB por año hasta llegar a los 7 millones de yuanes en el año 2000. Es en definitiva el reflejo de lo que ellos llaman la “Reforma económica del Tibet”, para crear un sistema socialista de economía dentro de la región.

En contra de esto, se habla de incumplimiento de los Derechos Humanos, de dominación imperialista, de desaparición de civiles, violaciones y desigualdades. Es mi opinión, y la de muchos, el saber que el Comunismo actual de China no es, ni de lejos, el Comunismo de la época revolucionaria. Ni ha avanzado igual que en Cuba, ni igual que en Rusia. China posee un “Comunismo comercial”, o Comunismo alternativo, en el que han abierto las puertas del comercio y del capital, todo aderezado con ls términos “economía socialista” y “comercio comunista”. Sea como sea, el comunismo que se ha llevado en China, si bien hoy en día no es ni por asomo el verdadero sistema que decían llevar a cabo, sí que es un sistema mucho más suave y más “capitalizado”. Y como en todo conflicto bélico, sea de la índole que sea, hay víctimas, inocentes y unos culpables que se caracterizan por la dominación del poder. Es la misma partida de ajedrez de siempre, en la que los peces gordos mueven a los peones trabajadores.
Tibet tiene un problema, desde hace mucho tiempo. Cierto es. ¿Pero por qué tanto revuelo ahora? Ah, sí, porque hay un fenómeno mediático llamado Juegos Olímpicos, y porque en los medios de comunicación salen muchos personajes de renombre con la pegatina de Free Tibet. El problema lleva siglos ahí, igual que el conflicto entre Palestina e Israel (recordemos la moda de llevar Kufiyas hoy en día…). Si Tibet quiere autonomía, deseo que así sea. Si Tibet quiere ser independiente del gobierno chino, deseo con que algún día Tibet sea libre. Pero deseo que eso sea una causa del pueblo llano, de corazón puro y conciencia honesta, y no sea una coartada más de promoción de aquellos que se autopromocionan, y de propaganda gratuíta de cualquier organización que así lo quiera hacer.
Tibet libre, sí, pero desde hace mucho tiempo. Y no desde la ocupación comunista, sino desde siglos atrás. La historia se ha llenado de conflictos religiosos, políticos y étnicos, pero si más se ha llenado, es de opresores que castigan al pueblo llano e indefenso, sin conocimiento en muchas ocasiones del verdadero problema, y con mucho conocimiento del sufrimiento y precariedad. La cuestión no es un Tibet libre, sino un mundo libre y sin las ataduras de los de los pisos más altos.

