Mujeres bajo una economía alternativa
Publicado por Una inconformista en 28 Abril, 2008
El pasado sábado 26 de Abril, dentro del Curso de Economía Crítica que ya casi llega a su fin, muchos (yo no por circunstancias adversas) pudieron disfrutar de la conferencia sobre Economía Feminista, impartida por Lina Gálvez. Con ello vemos que realmente existe una economía feminista, más o menos discondarte con el movimiento grupal y ortodoxo de la Economía actual.
Por otro lado, a título más personal y cercano, debo decir que aunque no soy la única miembro de estudiantes por una Economía Crítica en Málaga, sí que soy de las pocas, al igual que en el colectivo estatal el grupo de mujeres con un pensamiento heterodoxo y post-autista es mucho menor que el del género masculino. ¿Estamos sucumbidas las mujeres a la dejadez? ¿Es más propio de nuestro género el pensar en base a las doctrinas capitalistas? De un modo u otro lo que sí está claro es que la causa de esto es bien legítima y respetable, pero cuanto menos, sí que es curiosa.
Qué es alternativo y qué no es algo muy cuestionable. Einstein no relativizó sólo en el campo de la física cuántica, sino que está más que demostrado que todo, absolutamente todo, es relativo. Puede ser que seamos nosotras las pocas que estamos equivocadas, aunque también tengo el testimonio de muchas que, aún comparten las visiones más críticas de la ciencia económica, dejan estos temas aparte para dedicarse exclusivamente a la obligación que el día a día les conlleva, es decir, los estudios o el trabajo, que ya de por sí están sumergidos bajo una sola carretera neoliberal. Puede ser que sean ellas mucho más responsables que yo, y realistas, pero yo al menos, bajo mi conciencia y mi moral, no puedo quedarme con ese gusanillo que en mi anda removiéndose desde hace años; aquel de la poca Fé, y la incredulidad. La mujer ha conseguido mucho ya, sobretodo a partir del siglo pasado. Hay puestos de trabajo que hoy ocupamos y que años atrás serían impensables, así como huecos de la escala social y desmembramiento de quehaceres que ahora son más igualitarios. Pero queda mucho, en parte por el conformismo y el cambio de balanza que, no estando aún equilibrada, muchas veces somos nosotras las que le ponemos el peso en el lado contrario.

Las directrices de ésta, una Inconformista Conforme, no son las de una persona feminista, en tanto en cuanto el feminismo sea la otra cara de una misma moneda en la cual también se embarca el machismo. Esto es, que personalmente no soy partidaria del feminismo aférrimo, en el que la desigualdad frente al hombre se haga también clara, y éste género esté discriminado por el odio que, a lo largo de la represión histórica, ahora despositemos. No obstante, sí me declaro una mujer con espectativas en la mujer, con fuerza para declarar que todos somos iguales y que el género femenino aún tiene una andadura que recorrer hasta llegar a la plena igualdad junto a su opuesto humano. No me gustan los “días de” que difieren en base a una raza discriminada, un género o una condición social, y creo que todo sería más equitativo si consideráramos cada día como el que más, tomando con naturalidad los diferentes grupos que socialmente hemos creado. Pero, no obstante, invito plenamente (pues esta es la razón de este artículo) a que hombres y mujeren despierten sus sentidos, y se inquieten por todo lo que les rodea. Siempre se puede comenzar por un buen libro, o por el planteamiento de una noticia o un hecho aislado. Y cómo no, siempre se puede acudir a nuestros brazos, en EEC Málaga, para debatir y cuestionar lo que sea, siempre con buen hacer y respeto, al igual que nosotros haremos.

